Puntos suspensivos
18 ago 2011 1 comentario
Cuando una frase termina con puntos suspensivos, se lee que falta por leer. Se sabe que queda historia por contar y que, ésta, es incierta.
La vida es un permanente punto suspensivo. Siempre quedan cosas por decir, por hacer, por soñar.
Últimamente, sentía que mis días terminaban con puntos aparte. Nada de misterio, nada de sueños. Días porque sí. Días tristes porque eran días resignados. Hace rato que sabía que no me querían y había decidido seguir adelante con el desafío, solo por el ego herido.
Es fácil acostumbrarse a los días predecibles. Hacerle el quite a la sorpresa, al corazón agitado.
Curioso terminar una relación por estos días. Porque la vida misma te muestra que nada es seguro. Sales con sol, vuelves con lluvia. Te miras al espejo y te has quemado la nariz.
Muerta la rutina, se acaba la resignación y comienza la vida a llenarse de puntos suspensivos. Se cierra una puerta y se abre un portón. Un mundo de posibilidades en tu puerta dispuestas a que tomes la que más te gusta. Días impredeciblemente hermosos que te dicen que …
sep 14, 2011 @ 14:56:39
Lo peor del amor son las habitaciones ventiladas,
el puré de reproches con sardinas
las golondrinas muertas en la almohada,
Lo malo de después son los despojos
que embalsaman el humo de los sueños, el sistole
los teléfonos que hablan con los ojos.
El sitole sin diástole sin dueño.
Lo más ingrato es encalar la casa,
remendar las virtudes veneales,
condenar a la hoguera los archivos.
Lo peor del amor es cuando pasa,
cuando al punto final de los finales,
no le quedan dos puntos suspensivos.
Joaquin Sabina.